El audífono

Un audífono mejora la calidad de vida.

En España, sólo un 6% de las personas que padecen pérdidas auditivas llevan audífonos. El motivo del bajo porcentaje de usuarios es que muchos desconocen una solución a su problema, no reconocen su deficiencia o se niegan a llevar prótesis por razones estéticas.

Sea cual sea el motivo, no poner solución puede desencadenar una serie de disfunciones psicológicas en la persona, al ver mermada su capacidad comunicativa. Situaciones de soledad, ansiedad, irritabilidad, evasión de actividades sociales, aislamiento o, incluso, depresión pueden ser algunas de las consecuencias.

La aplicación de una prótesis auditiva solventaría de forma eficaz estos problemas y mejoraría la calidad de vida las personas con sordera. Restablecer la capacidad auditiva conlleva volver a entablar relaciones sociales y familiares y salir del aislamiento. También mejora la comprensión de una conversación, especialmente en situaciones ruidosas como un viaje en autobús, una calle con tráfico o una reunión con mucho público.

Existen distintos tipos de audífonos que se adaptan a las necesidades y la pérdida de cada persona.